Todos los movimientos musicales, a nada desarrollados que estén, empiezan a desarrollar pautas comunes en cuanto a temática y estética. El punk se caracteriza por crestas y kAgArSe mAzO eN eL EsTaO, el heavy por las greñas y el asesinato indiscriminado de dragones y hechiceros, y suele suceder con todos los estilos.
Me llaman particularmente la atención algunos movimientos relativamente recientes, como el EBM (que vendría a ser, grosso modo, una mezcla de electrónica, industrial y rollo gótico). Las siglas significan “electronic body music”, término bastante chorra acuñado por Front242 allá por los años 80. A los fans se les llama rivetheads (“cabeza de remache”), presuntamente a raíz del nombre de una canción de Chemlab. Es una combinación peculiar, que da como resultado una mezcla que no tiene mucho que ver con ninguno de sus componentes originales. No va de vampiros pastilleros suicidándose en una cadena de montaje, pese a estar compuesto de géneros que incluyen ese tipo de referencias.
Del industrial toma la parte “apocalíptica” o anti-utópica, reflejada en grupos como Fear Factory, obsesionados con la tecnología, las máquinas sometiendo al ser humano, el futuro post guerra nuclear y todo el rollo, digamos, Terminator.
Del gótico, cierto zorrismo y sexualidad tirando a explícita, así como, en cierta medida, el rollo “asustar viejas mola”. Si estar pálido y vestirte como Morticia Adams da yuyu, parecer un extra de Mad Max recién salido del container de un hospital más.
Y de la electrónica más bien poco, aunque la formación de los grupos suele constar de una o dos personas que manejan todo tipo de aparatitos en una mesa en directo, que es lo único que se ve sobre el escenario, idea adaptada de la grandísima mayoría de los músicos o directos del techno, minimal, etc.
Pero lo que me llama la atención es la fijación que muchos grupos de este género tienen con el rollo militar, totalitario y bélico.
Un ejemplo un tanto extremo, Feindflug:

El nombre del grupo se refiere a una táctica de guerra del ejército alemán, las portadas de sus discos recuerdan a la propaganda soviética y nazi, en los directos meten samples de bombardeos y artillería, se visten con uniformes militares, cantan letras sobre ataques a poblaciones civiles y lo mal que se come en los campos de exterminio…
Lo peculiar es que no son nazis. Usan toda esa parnafernalia porque están obsesionados con el tema, y para criticar los totalitarismos y la guerra. Si a Rammstein les costó ser el blanco de muchos recelos por cantar en alemán y el aire a marcha militar que tienen algunos de sus temas, estos lo llevan al extremo.
Otro ejemplo, algo menos drástico: Combichrist.


Lo que podría denominarse un perfecto ejemplo de “bakalao de las tinieblas”: su música se compone de repetitivos graves como mazazos, letras que van de lo bastante chorra (drogas, juerga, sexo, como en Intruder Alert), hasta lo enfermo (con cierta tendencia a las amenazas psicóticas, por ejemplo en Tractor o Enjoy The Abuse), voz cascada sin demasiados registros (gritar – gruñir – hablar) y bastante poco que no pueda tocarse en directo por una persona con un par de cajas de ritmos.
Las pintas entre redneck y bakaladero de la peor calaña cubierto de sangre completan la esencia del grupo: violencia, drogas, ser un perturbado orgulloso de ello, y, qué coño, pasarlo bien ya que estás en ello haciendo el anormal todo lo posible por el camino.
Además de ser uno de los grupos más populares dentro del género, lo considero el más representativo del mismo por todo lo descrito.
Al ser este un artículo pensado para quien no haya oído hablar en su vida del EBM, esto es lo que puede describirse, apenas rascando la superficie, sobre este peculiar movimiento. Si te ha picado la curiosidad, solo te queda empapar una máscara antigás en éter, conseguir algunos discos, subir bien el volumen y tener a mano algo para el dolor de cabeza.
Algunos links:
Cubanate Algo más guitarreros, han hecho giras con Fear Factory, en directo utilizan bombonas de nitrógeno como caja de batería.
Panzer AG Un proyecto paralelo de Anthony LaPlegua, de Combichrist.
Funker Vogt Pionero grupo alemán de EBM.
[:SITD:] Otros alemanes, que han conseguido abrise paso hasta la escena de clubs de electrónica, contribuyendo a popularizar el género facturando temas perfectamente “pinchables” en cualquier discoteca.
Hocico No me gustan, pero hay que incluirlos: estos mexicanos que empezaron su carrera en 1993 han hecho lo indecible por el género, popularizándolo en sudamérica y España cuando el EBM estaba prácticamente en pañales.
Una lista aleatoria de palabras o conceptos que es común encontrar en portadas de discos, conciertos, letras o estética:
Máscaras antigás, drogas duras, gafas de soldador, armas de gran calibre, ¿eso es una tía?, paisajes de fábricas humeantes, chalecos antibalas, botas militares, obscenidades escritas con sangre, la segunda guerra mundial, edificios en ruinas, obscenidades escritas en camisetas, sarcasmos innecesariamente crueles, intros inexplicables, engranajes, uniformes de la URSS, la palabra Terror fuera de contexto, raves en centrales eléctricas, actos sexuales cuanto menos improbables con todo tipo de maquinaria pesada, guantes de cuero negros, el mundo después de una guerra nuclear…………….



